Cómo cuidas y te cuidas, cómo criticas y te criticas

En el post anterior hablé de los 3 estados de Yo en que está dividida nuestra personalidad, y hoy quiero profundizar un poco más en el estado Padre. 

El Padre está formado por las actitudes y comportamientos que incorporamos de nuestros padres (pero también de todas aquellas personas con las que mantuvimos una estrecha relación en nuestra infancia: abuelos, hermanos, cuidadores, etcétera). 

El estado Padre está dividido en 2 partes: el Padre Nutricio (PN), que critica, castiga y pone límites, y el Padre Crítico (PC), que protege, cuida y aconseja. A su vez, cada una de estas dos partes está dividida en positiva y negativa, es decir, que tenemos: PN+, PN-; PC+, PC-.

Vamos a verlo con más detalle. 

PN+: Cuando ayudo, acaricio, consuelo, doy permisos adecuados, explico lo que está bien. Por ejemplo:

Le dices a tu colega de trabajo: "No te preocupes, cualquiera puede cometer un error."

Te dices a ti misma: "¡Porque yo lo valgo!"

PN-: Cuando soy sobreprotectora, o ayudo al otro menospreciándolo, cuando soy posesiva paternalista, o acaparadora. Por ejemplo:

Le dices a tu marido: Ya lo hago yo, no te preocupes.

PC+: Protejo cuando es necesario, doy normas oportunas, oriento de forma conveniente, velo por la seguridad de los demás. Por ejemplo:

Madre a hijo: "Baja del balcón, es peligroso."

PC-: Cuando critico, juzgo, humillo, menosprecio, pongo etiquetas, soy agresiva, controlo, prohíbo, acuso, reniego, estoy funcionando desde el PC-. Está en modo PC- cuando te machacas a ti misma, o te crees poseedora de la verdad absoluta, o muestras prejuicios. Por ejemplo:

A tu pareja: "Eres un guarro, nunca limpias los pelos cuando te afeitas".

A ti misma: "¡No conseguiré ese trabajo; los demás candidatos me dan mil vueltas!"

Te habrás dado cuenta de que el Estado Padre puede funcionar hacia dentro (hacia una misma) o hacia fuera (hacia los demás). 

Ejercicios

Las actitudes de tus padres

Reflexiona sobre estos escenarios:

¿Cómo reaccionarían tus padres ante…?

  • un niño que se despierta por la noche llorando
  • el inminente cumpleaños de un niño
  • un niño que hace algo prohibido
  • un niño que quiere un animal doméstico
  • Un nuevo vecino de otra raza
  • Un familiar que tiene que venir a vivir a su casa
  • Tienen un accidente de coche

Ahora, hazte las siguientes preguntas:

1. ¿De qué modo copio a mis padres?

2. ¿Cómo es tu Padre Nutricio y cómo lo usas? ¿Con la familia? ¿Los amigos? ¿Los compañeros de trabajo?

3. ¿Cómo es tu Padre Crítico y cómo lo usas? ¿Con la familia? ¿Los amigos? ¿Los compañeros de trabajo?

4. ¿Qué gestos, tonos de voz usas ahora que se parecen a los de tus padres?

Describe tu imagen de un niño perfecto

Piensa unos segundos en tu imagen de un niño perfecto. Y, cuando la tengas, contesta: ¿Crees que es la misma que describirían tus padres? Y tú, ¿te acomodaste a la imagen de ese niño perfecto, o todo lo contrario?

Diálogo interior

  • Imagina que estás haciendo un importante examen. Escucha tu diálogo interior. ¿Qué dirían tus padres? ¿Cómo respondería tu Niña interior? ¿Cómo responde tu cuerpo? ¿Te viene a la cabeza la imagen de algún profesor o profesora?
  • Imagina que recibes una carta de Hacienda para aclarar algunos puntos de tu Declaración de la Renta. ¿Cuál es tu diálogo interior?
  • Imagina que estás en una cena y el anfitrión empieza a hablar maravillas de ti delante de todos los invitados. ¿Qué dicen tus figuras parentales en tu cabeza? ¿Cómo responde tu Niña interior?

Después de todo esto, ¿de qué te has dado cuenta?​

Y, ahora, si quieres, me lo cuentas en los comentarios de abajo. Un abrazo y hasta la próxima!

30 noviembre, 2016

¿Te criticas y exiges demasiado?


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